Por fin bandera verde. Todo vuelve a la normalidad. El cielo parece con nubes y claros pero el viento frio de mar no anima a bañarse, la playa acoge a pocos bañistas. Aún así mucha otra se dedica a pasear con los pies en el agua yendo y viniendo de un lado para otro. Le dan a la playa un toque acogedor, lejos del mundanal ruido y bullicio de los alemanes borrachos con sus radios.
Como es de comprender hoy tampoco a pasado nada del otro mundo. Afortunadamente esta siendo un mayo un poco… soso. La verdad es que el tiempo no acompaña.
