El tiempo no cesa. Bandera amarilla por oleaje y viento frio. El peor mayo que recuerdo. La playa, vacía ya empieza a ser algo rutinario. Aun así, los más osados, unos pocos que se pueden contar con los dedos de una mano se adentran en el mar.
Para el socorrista, posiblemente estos sean los días mas pesados. Al no haber gente uno se cansa mirar el mar vacio, se pierde la concentración, más aún cuando eso sucede durante días como en este atípico mes. Aún así, los socorristas de Cala Mayor han realizado el primer rescate de la temporada. Un hombre ingles, mayor, se adentra al mar pensando posiblemente esas no son las mismas olas que las del atlántico. Posiblemente el exceso de confianza le hace adentrarse demasiado y es tarde cuando se da cuenta no puede salir. Afortunadamente, lo chicos que hoy estaba ahí se percataron de los problemas del hombre y acudieron a socorrerle.
¡Enhorabuena chicos!

